miércoles, agosto 21, 2019
Banner Top

Por: Wilson Monteiro. Country Managing Director de ABB en Perú.

Perú posee las mejores condiciones para introducir los vehículos eléctricos debido al exceso de capacidad de generación eléctrica, que es 70% mayor respecto a la demanda, y no produce el petróleo suficiente para abastecer el consumo de combustibles, ya que se importan alrededor de 140 mil barriles de petróleo por día, para ser convertido en diésel y gasolina, usados por los distintos vehículos de transporte.

Wilson Monteiro. Country Managing Director de ABB en Perú.

La potencia total instalada de generación eléctrica supera los 12,000 MW, mientras la máxima demanda durante el año 2017 alcanzó los 6,300 MW. Posee un potencial futuro que supera los 100 GW. Por lo tanto, la movilidad eléctrica generaría ahorros no solo por el menor costo directo de la electricidad con respecto al combustible los cargadores incorporados en el auto y conexiones domiciliarias. Pero existe la posibilidad de usar cargadores rápidos externos, que reducen el tiempo de carga a menos de 30 minutos. En el caso de buses eléctricos, pueden usar cargadores ultrarrápidos para baterías de pequeña capacidad, distribuidos en paraderos, logrando la carga en menos de 10 segundos. Este modelo podría ser el más conveniente para el Perú, donde la tarifa eléctrica es muy competitiva. Lo más importante no es solo convertir el modelo actual al eléctrico, sino revisar el sistema y asegurar que la movilidad eléctrica sea eficiente y económicamente viable. Para eso, Gobierno y sector privado deben trabajar juntos y alineados. El potencial de la movilidad eléctrica en el Perú que se requiere por cada kilómetro recorrido, sino por la menor importación de petróleo, que supera los US$ 2,200 millones al año. Nuestra matriz de generación eléctrica es limpia, pues está conformada en su gran mayoría por energía hidráulica y generación a gas natural, con solo 3 % en base a petróleo -diésel y residual- y con ingreso de energías renovables.

En este contexto, el Perú debería promover la adquisición de vehículos eléctricos para revertir esta balanza energética negativa, reemplazando petróleo importado que genera mayor contaminación por electricidad limpia y más económica, cuya demanda adicional dinamizaría el sector. El tiempo para recargar las baterías en un auto eléctrico se extiende entre 4 a 8 horas cuando se utilizan los cargadores incorporados en el auto y conexiones domiciliarias. Pero existe la posibilidad de usar cargadores rápidos externos, que reducen el tiempo de carga a menos de 30 minutos.

En el caso de buses eléctricos, pueden usar cargadores ultrarrápidos para baterías de pequeña capacidad, distribuidos en paraderos, logrando la carga en menos de 10 segundos.

Este modelo podría ser el más conveniente para el Perú, donde la tarifa eléctrica es muy competitiva. Lo más importante no es solo convertir el modelo actual al eléctrico, sino revisar el sistema y asegurar que la movilidad eléctrica sea eficiente y económicamente viable. Para eso, Gobierno y sector privado deben trabajar juntos y alineados.

Banner Content

0 Comments

Leave a Comment