domingo, agosto 18, 2019
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Guillermo Areas, jefe de Gobierno y Asuntos Externos para América Latina y el Caribe de BMW, considera que Chile posee cobre, el litio y la energía solar, elementos básicos para llegar al 100% de fuentes renovables.

La electromovilidad es un tema que se instaló y vino para quedarse en la industria automotriz, en particular, y del transporte, en general. Y no se trata de una cuestión que interese solo a los fabricantes de automóviles, sino que se ha transformado en una preocupación política y social en muchos estados y líderes del mundo con conciencia de la crisis medioambiental que está afectando al planeta, y en la cual la industria y el transporte han sido actores directamente implicados.

Chile no está ajeno al problema. De hecho, es uno de los países que está transformando su matriz energética basándose en sus particularidades geográficas, que le permiten aprovechar la energía solar, la eólica en vastos sectores de sus costas y en los flujos de sus ríos para la hidroelectricidad.

Guillermo Areas, jefe de Gobierno y Asuntos Externos para América Latina y el Caribe de BMW.

Recientemente, se realizó en el Hotel Ritz de Santiago el seminario «Los Desafíos de Chile en la Movilidad Eléctrica», organizado por la Agrupación de Movilidad Eléctrica de Chile (Amech), y en el que participaron destacados expositores, como Oliverio García, presidente de la Asociación Colombiana de Vehículos Automotores; John Gartner, director de Navigant Research; Javier Pereda, académico del Centro de Energía de la UC; Susana Jiménez, ministra de Energía, y Gloria Hutt, ministra de Transportes y Telecomunicaciones, más la participación de diversos panelistas referentes de la industria automotriz.

Entre estos últimos destacó la presencia de Guillermo Areas (nicaragüense, 50 años, 4 hijos, economista), quien ocupa un cargo estratégico en la marca alemana BMW: es jefe de Gobierno y Asuntos Externos para América Latina y el Caribe. Su trabajo se ha volcado principalmente a ser el portavoz oficial de la empresa germana para relacionarse con los gobiernos de todos aquellos países que están interesados en el desarrollo de la movilidad eléctrica.

«Tenemos una oficina en cada región en donde BMW tiene intereses comerciales -en mi caso con sede en Washington- y nos encargamos de mantener buenas relaciones con los gobiernos para asegurar, entre otras cosas, la vigencia de los temas de impuestos, el fiel cumplimiento de los tratados de libre comercio, promover nuevas legislaciones que beneficien el uso de las nuevas tecnologías, como son los vehículos híbridos y eléctricos; me toca también hacer análisis de riesgos políticos de la región; es decir, somos como asesores internos de BMW para cuando se va a hacer una inversión, ver el clima de negocios y la factibilidad de hacerlos».

Areas refirió que iniciaron su experiencia con la electromovilidad en Latinoamérica en 2014, en Colombia, donde fueron acogidos por el presidente Juan Manuel Santos, que estaba muy interesado en planificar el futuro de la movilidad eléctrica en su país. Mediante un decreto presidencial se autorizó la importación de nuestros autos híbridos y eléctricos sin pago de impuestos de internación por un plazo de dos años.

En el caso de Colombia, su matriz energética es un 90% dependiente de energías renovables, por lo que los autos eléctricos guardan mucha coherencia con esa opción. Al cabo de los dos años se renovó el acuerdo y se amplió por otros 3 años, y el impuesto a las ventas (IVA) se bajó del 15% al 9% para los autos híbridos y eléctricos. Colombia tiene un serio problema de contaminación en Bogotá y estas medidas ayudarán bastante a bajar esos índices. Y en la ciudad de Medellín, que ha experimentado un enorme desarrollo y modernización, será una de las más limpias del país con el aporte de este tipo de vehículos.

En Costa Rica, que tiene una matriz energética 100% de fuentes renovables, en diciembre de 2017 el Congreso de ese país aprobó la eliminación de aranceles para los vehículos ecológicos, que entró en vigencia en enero de este año. La imagen que tiene Costa Rica es la de un país verde, que en muy poco tiempo eliminará sus únicas fuentes contaminantes: los autos a combustión.

México es otro ejemplo. Suprimió el patentamiento (permisos de circulación) para los híbridos y eléctricos, que bordeaba los 1.500 dólares anuales. Ellos también tienen un enorme problema de contaminación en Ciudad de México, en cuya área metropolitana viven más de 32 millones de personas. Los autos de tecnologías limpias no estarán sujetos a las restricciones que tienen los vehículos con motores térmicos para circular en determinados días. Uruguay va por el mismo camino, pues ya tiene un 85% de energías renovables.

Respecto a Chile, Guillermo Areas afirmó que el país posee tres pilares básicos para ser un país con fuentes energéticas limpias: energía solar, con un enorme desarrollo en todo el país, más cobre y litio, las materias básicas que usan los autos eléctricos y eso es una ventaja muy grande. En enero de este año, BMW ha firmado un convenio con Codelco para la trazabilidad del cobre, para producir un metal certificado, algo así como un producto de primera calidad. Y ese cobre altamente refinado, estará en nuestros autos premium. Para graficar el tema: un auto convencional usa unos 15 kilos de cobre en todos sus componentes. Uno eléctrico, en cambio, necesita de 50 kilos para el almacenaje de corriente de alto voltaje, más el motor eléctrico. BMW fabricará 25 modelos eléctricos de aquí a 2025, lo que nos hace ser una de las marcas más comprometidas con la movilidad eléctrica y pioneros en su comercialización en América Latina»

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