viernes, agosto 23, 2019
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Un informe revela que el objetivo marcado por el Gobierno de Angela Merkel de alcanzar un millón de coches eléctricos en 2020 se retrasará hasta el año 2022, debido a la dinámica actual del mercado.

Según un informe de la Plataforma Nacional Alemana para la Movilidad Eléctrica, la dinámica actual del mercado retrasará el objetivo marcado por el gobierno de Ángela Merkel de alcanzar un millón de vehículos eléctricos circulando por sus carreteras hasta el año 2022, lo que supone un retraso de dos años respecto a los objetivos anunciados.

El año pasado Alemania duplicó las matriculaciones de vehículos eléctricos, convirtiéndose en el país del mundo que más rápido ha crecido durante 2017. En total se contabilizaron 131.000 vehículos a finales del año, según indica el propio informe. El crecimiento de las ventas se ha visto empujado por el plan de ayudas aprobado por el Gobierno alemán en 2016, con un presupuesto total de alrededor de 1.000 millones de euros y financiado en parte por la propia industria automovilística alemana.

Sin embargo el elevado precio de los modelos actuales, la reducida autonomía de muchos de ellos y la escasez de infraestructura de carga han desalentado en muchas ocasiones a los consumidores, que han preferido decantarse por un vehículo de combustión.

Para lograr el objetivo previsto la coalición de gobierno alemán está preparando un plan para impulsar el cambio hacia el transporte ecológico. Para ello planea reducir la carga impositiva en la venta de vehículos eléctricos e incentivar la instalación de 100.000 puntos de recarga adicionales en todo el país.

Para Andreas Scheuer, ministro de Transporte de Alemania, las pesimistas conclusiones de este informe no están motivadas por un plan de incentivos mal planificado sino por un comienzo tardío, “pero ahora nos estamos poniendo al día”, ha declarado.

Además, el gobierno alemán está muy interesado en activar en Europa un mercado paralelo al de los vehículos eléctricos, como es el de las baterías, puesto que suponen un sector clave para la industria automotriz a medida que se produce su electrificación. Por esa razón está entablando conversaciones con los fabricantes de automóviles para lograr que cooperen entre ellos para investigar y desarrollar baterías de electrolito sólido que puedan competir con los principales productores de baterías asiáticos, que por ahora abastecen al mercado europeo.

El ministro de economía alemán, Peter Atlmaier, ha dicho esta semana en Bruselas que las próximas conversaciones con otros países de la Unión Europea para la promoción de la tecnología de baterías en estado sólido se celebrarán en Berlín el próximo mes de noviembre. «En unos años, Europa tendrá un mercado de celdas de baterías competitivo que podrá sobrevivir sin ayuda estatal», dijo después de reunirse con Maros Sefcovic, el comisario de Energía de la Unión Europea.

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