miércoles, agosto 21, 2019
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El sector del transporte en América Latina es la fuente de más rápido crecimiento de emisiones relacionadas con la energía. Si bien se obtuvieron mejoras en la calidad del aire, muchas ciudades de la región tienen niveles de contaminación muy por encima de los límites seguros establecidos por la Organización Mundial de la Salud.

Los gobiernos locales y nacionales están adoptando la electromovilidad principalmente para mejorar la calidad del aire y hacer frente al cambio climático.

Si bien el costo total de propiedad se está reduciendo y, en algunos casos, los autobuses eléctricos pueden tener costos más bajos a lo largo de su ciclo de vida, los elevados costos iniciales siguen siendo un obstáculo.

El transporte público tiene el potencial de liderar la electromovilidad en América Latina. En ese sentido, los buses eléctricos tienen la oportunidad de democratizar la electromovilidad en las ciudades de la región, donde los altos niveles de desigualdad colocan a los vehículos eléctricos fuera del alcance de la mayoría de las personas.

América Latina, tiene las condiciones ideales para que los buses eléctricos muestren sus mayores beneficios en términos de reducción de emisiones, dada la matriz de energía relativamente limpia (generación RER) de la región y el potencial para desarrollar más energía renovable. La región también tiene el mayor uso de autobuses por persona en el mundo.

Una de las principales prioridades es garantizar que el transporte público sea una alternativa cómoda, segura, accesible (incentivos), eficiente y rentable.

La región está en una transición hacia una expansión masiva de buses eléctricos. Todo indica que las ciudades latinoamericanas están en camino a la incorporación (renovación) del transporte público eléctrico en el corto y mediano plazo a cambio de su trasporte convencional.

Chile (Santiago)
Desde mediados de diciembre 2018 están rodando en Santiago 100 buses eléctricos del fabricante chino BYD, con lo que la capital chilena se convirtió en la propietaria de la flota eléctrica más grande de América Latina (y también del mundo si se exceptúa a China).

Estos buses a los que pronto se sumarán otros 100 de la marca Yutong que llegaron a Chile a mediados de enero, son la principal apuesta de Transantiago (transporta a un 60% de los habitantes), el sistema de autobuses de tránsito rápido.

Para hacerlo realidad, Transantiago logró resolver algunas de las barreras que se han observado los eléctricos en otros países. Contó con financiación del gobierno de Chile, que presentó personalmente los primeros buses que llegaron en diciembre y que convirtió la electromovilidad en uno de los ejes de su Ruta Energética 2018-2022 (comprometiéndose a multiplicar por diez el número de vehículos eléctricos rodando dentro de tres años). Paralelamente, la compañía eléctrica italiana Enel trabaja de cerca con los operadores de buses, y se comprometió a instalar 100 puntos de carga en toda la ciudad.

Los actores con la misma visión, en este caso Enel (financiador), Build Your Dreams o BYD (fabricante) y Metbus (operador).

División El Teniente de la chilena Codelco será, la primera minera en transportar a sus trabajadores en buses eléctricos. Pondrá en marcha tres buses 100% eléctricos para movilizar a su personal: dos buses «mineros» para recorridos desde Rancagua a las operaciones ubicadas sobre los 3 mil metros de altura y uno «urbano», de enlace dentro de la ciudad.

Colombia (Medellín y Cali)
A fines del año pasado, Medellín anunció la adquisición de 64 buses eléctricos (comprados con recursos aportó en un 100% el gobierno local) de la compañía china BYD, tras una licitación en la que las otras dos empresas proponentes también ofrecían buses de fabricación china (de las marcas Yutong y Zhongtong Bus).

Esta flota entrará al sistema Metroplús en agosto de este año, convirtiendo a la ciudad colombiana en la propietaria de la segunda flota con mayor número de buses eléctricos de Latinoamérica después de la de Santiago.

Le sigue los pasos de cerca Cali, que había anunciado unas semanas antes su meta de introducir 125 buses eléctricos en el sistema de transporte MIO. En mayo de este año, el primer grupo de 26 vehículos, fabricados por la empresa china Sunwin Bus Corporation se adherirán al sistema.

Una razón explica que ambas ciudades se le pudieran adelantar a Bogotá: en China ya existe un mercado sólido de buses eléctricos ordinarios, como los que comprarán Medellín y Cali, pero no aún de articulados y biarticulados como los que exige el sistema de TransMilenio en la capital.

Guayaquil (Ecuador)
El puerto de Guayaquil, la ciudad más poblada del Ecuador, también estrenará este año 20 buses fabricados por BYD.

La iniciativa fue liderada por uno de los operadores privados de transporte: se trata de una pequeña empresa, llamada Saucinc, que conduce una ruta y buscó al Gobierno nacional para que le ayudara a sustituir su flota de buses de motor diésel por eléctricos.

La empresa Saucinc logró recibir apoyo estatal mediante un crédito especial de la Corporación Financiera Nacional (CFN). De esta manera, la compañía consiguió financiar la mitad de la compra y una ley que exonera a los buses eléctricos de pagar aranceles por importación y el impuesto de valor agregado (IVA).

De esas gestiones se podría terminar beneficiando también Quito, ya que uno de sus operadores de transporte también estuvo en China conversando sobre la posibilidad de comprar entre 20 y 60 buses eléctricos (que, al igual que en Bogotá, tendrían que ser biarticulados).

Brasil (Sao Paulo)
Que cuenta con 14.000 buses de transporte público, anunció en octubre del año pasado que iniciará un piloto con 15 buses eléctricos de la marca BYD. Los buses ya fueron entregados hace un mes y empezarán a funcionar en marzo de este año.

Argentina (Buenos Aires)
Anunció en febrero que realizará un piloto con 8 buses a partir de mayo. A diferencia de las otras ciudades, serán cuatro los fabricantes chinos (Yutong, Zhongtong Bus, Higer Bus y King Long), trabajando en alianza con la energética italiana Enel.

Uruguay (Montevideo)
El gobierno nacional solicitó un crédito al Fondo Verde del Clima (GCF), uno de los mecanismos financieros creados con el Acuerdo de París para facilitar iniciativas que reduzcan las emisiones de gases- que le permitiría sustituir 120 buses en la capital (equivalentes al 10% de su flota pública).

Perú (Lima)
La capital peruana, así como el país en general, ha dado grandes pasos para promover la movilidad eléctrica, entre ellos, reducir los impuestos a la importación de estos vehículos y la incorporación de autobuses públicos.

Engie marcó un hito importante para la movilidad en el Perú con la puesta en operación del primer bus funcionando al 100% con energía eléctrica, en alianza con la empresa BYD y la Municipalidad de San Isidro, en la ciudad de Lima. El bus está disponible, como proyecto piloto, desde setiembre de 2018, para su funcionamiento, Engie ha instalado cargadores eléctricos para buses y autos de última generación en sus oficinas ubicadas en San Isidro. Parte de esta energía que se suministrará al bus eléctrico es generada con el sistema de energía solar del edificio administrativo de la compañía que cuenta con una capacidad de 30kW y 100 paneles fotovoltaicos solares. Este piloto será por etapas, inicialmente con la importación de un bus pero dependiendo de la demanda que genere esta iniciativa se podría ir sumando más, aunque es claro que su objetivo es el desarrollo de electrolíneras (estaciones de servicio, similares a las gasolineras, para carga de autos eléctricos).

En abril, Engie presentó el primer bus eléctrico fabricada por BYD, que será utilizado en mayo para el traslado del personal de la mina Cerro Corona de Gold Fields, ubicada a 3.998 m.s.n.m. en el departamento de Cajamarca. El bus posee una autonomía de 280 Km por cada carga de electricidad de cuatro horas, el precio de una carga completa fluctúa entre S/. 36 y S/. 38, a diferencia de los S/. 296 que cuesta alimentar un bus con combustible, frente a los vehículos a diesel, el ahorro en operación es de 60% y frente a los de gas, de 40%. Además, frente a uno a diesel, el bus eléctrico recuperaría el sobrecosto de la unidad — cuyo precio es de US$500 000, el doble que el de uno normal — en ocho años, para una vida útil de doce. Engie ha logrado instalar el cargador eléctrico en el punto más alto del mundo, descentralizando de esta manera la tecnología hacia el interior del país.

En convenio con el fabricante chino BYD, la empresa de transportes Etul 4, lanzó en abril el primer bus eléctrico con recorrido comercial de Lima. Este vehículo de modelo K9G fue diseñada para 80 pasajeros y es la primera en operar el sistema de transporte tradicional, en la ruta de San Juan de Lurigancho a Chorrillos, el bus recorrerá 240 kilómetros diarios y transportará un promedio de 21 600 pasajeros mensuales. Este vehículo eléctrico estará operativo durante tres meses, tiempo en el que se recogerán datos sobre las pistas limeñas para luego poner en marcha, una flota de buses eléctricos.

Por su parte, Enel X traerá entre mayo y junio el primer bus eléctrico con recorrido comercial en Lima. Es una colaboración entre Enel, Hydro-Québec y Global Sustainable Electricity Partnership (GSEP). El objetivo es recoger datos sobre la realidad de las pistas limeñas para luego poner a rodar una flota de buses.

La renovación y mejora del transporte urbano ha sido uno de los puntos en que la relación comercial entre China y los países latinoamericanos ha ido consolidándose.

Aunque la mayoría de países de la región han priorizado transitar hacia energías más limpias en el transporte público y de esta manera reducir la huella de carbono, en la práctica los buses eléctricos se han topado con muchas barreras de entrada.

Ver más: OSINERGMIN

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