miércoles, agosto 21, 2019
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Estudio realizado en Estados Unidos indica que la autonomía de los autos eléctricos puede disminuir hasta en 41% con temperaturas bajo 0°C.
La industria automotriz trabaja acelerada en el desarrollo de los autos eléctricos, fenómeno que en nuestro país también avanza. A diario aparecen informaciones de nuevos modelos, mayores avances y se van estableciendo metas para los próximos años, aunque ciertas voces critiquen su cercanía con el medio ambiente. Sin embargo, a pesar del progreso, hay un aspecto que sigue complicando a los fabricantes y es el relacionado con la autonomía.

Para las marcas, uno de los aspectos claves a la hora de acercar a los usuarios pasa por la mayor autonomía que le ofrezcan a los usuarios, lo que permitirá hacer viajes más largos sin la necesidad de tener que recargar más de una vez al día. En ese camino, los nuevos autos eléctricos que se han dado a conocer superan los 400 kilómetros y los más avanzados incluso se acercan a los 500 km.

Pero en este proceso de aumentar la autonomía, un tema no menor con el que deben lidiar los fabricantes pasa por las condiciones climáticas, ya que una cosa es trabajar en condiciones ideales (donde se establece el máximo de km a recorrer con una carga) y otra es ver en el día a día y en diferentes zonas geográficas cómo se comportan los autos eléctricos.

Atendiendo a esa problemática, durante la última ola polar en el hemisferio norte la American Automobile Association (AAA) realizó un estudio acerca de cómo afecta el frío con cinco vehículos recargables: BMW i3s, Chevrolet Bolt EV, Nissan Leaf, Tesla Model S 75D y Volkswagen e-Golf.

Claves para no congelar los autos eléctricos
Del análisis, lo más preocupante es el hecho de que, cuando el termómetro baja de -6ºC, el potencial de las baterías cae un promedio un 40% en los cinco modelos que se tuvieron como prueba y la autonomía de las baterías disminuyó hasta la mitad cuando el mercurio entró en territorio negativo.

“Descubrimos que el impacto de la temperatura en los vehículos eléctricos es significativamente más alto de lo que esperábamos”, señaló Greg Brannon, director de ingeniería automotriz de AAA, agregando que “es algo con lo que todos los fabricantes de automóviles tendrán que lidiar, ya que presionan para un mayor despliegue de vehículos eléctricos y podría sorprender a los consumidores si no se les avisa con antelación”.

La disminución en la autonomía va desde cuando se enciende el vehículo eléctrico. En el estudio, la AAA analizó en un clima de -6ºC y reveló una pérdida del 12% en el alcance de la batería. Eso significa que en el Chevy Bolt, por ejemplo, modelo que tiene 385 kilómetros de autonomía por carga, su rango de movimiento se reducía a 336 kilómetros.

Otro aspecto que empeora el problema es el uso del climatizador, el cual disminuyó un 40% en promedio. Así, utilizando el mismo ejemplo, el Bolt EV llegaría a 225 kilómetros. En este caso, a diferencia de un vehículo con motor a combustión que activa la calefacción con calor residual, los autos eléctricos tienen ese control de clima en un dispositivo pegado a las baterías que alimentan el sistema. Y según Brannon, “a las baterías de ion-litio les gusta la misma temperatura que a nosotros, alrededor de 21ºC”, lo que obliga a extraer más energía que equilibre la temperatura.

A pesar de los problemas que surgen, algunos expertos consideran acciones que podrían aminorar la pérdida de autonomía. Según comentó en medios especializados Timothy Grewe, ingeniero jefe de sistemas de propulsión eléctrica de General Motors, “estacionar el auto eléctrico en un garaje, preferiblemente en uno que esté caliente. Y dondequiera que esté estacionado, ayuda mantener el vehículo conectado a la red eléctrica. La electrónica integrada a bordo evitará la sobrecarga. Muchos vehículos con batería están programados para utilizar parte de la energía de la red para mantener caliente el paquete de baterías, lo que mejora su eficiencia”.

Otro tip que ayudaría en la eficiencia de los autos eléctricos es que se “preacondicione” el vehículo, esto es calentar el interior del auto mientras está conectado a la red, y no posteriormente con el vehículo en movimiento, ya que ahí se extraería energía de la batería. Hoy esto puede ser más sencillo, debido a que existen aplicaciones que permiten encender la calefacción de forma remota, programando que el sistema se inicie a cierta hora cuando aún está enchufado.

Obviamente, con el estudio no todos quedaron conformes. En Tesla, de hecho, respondieron que el informe exagera el impacto que el clima frío tiene en el rango de sus autos eléctricos, aunque no entregó detalles de cuánto con temperaturas frías. “Basándonos en datos reales de nuestra flota, que incluyen millones de viajes largos realizados por clientes reales de Model S, sabemos con certeza que, incluso cuando se usa calefacción y aire acondicionado, el cliente no experimenta nada parecido cuando la temperatura cae por debajo de los -6ºC“.

Un tema no menor, que seguramente los fabricantes irán resolviendo a medida que avance el desarrollo y la masificación de los autos eléctricos.

Ver más: La tercera

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