viernes, octubre 18, 2019
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Jaguar Land Rover comprometerá una inversión de cientos de millones de libras para preparar su planta de Castle Bromwich para que construya vehículos eléctricos, antes de una ola de nuevos modelos de baterías que espera fabricar en Reino Unido.

El grupo automotriz tiene programado un cierre de seis semanas en el sitio para instalar una nueva gama de herramientas que le van a permitir producir coches de baterías.

Se espera que el reemplazo el XJ, el sedán insignia de Jaguar que usan varios ministros del gobierno, entre ellos el secretario de negocios Greg Clark, sea totalmente eléctrico y fabricado en el sitio. Un anuncio sobre inversión eléctrica se esperaba el viernes y el primero en informarlo fue el Sunday Times. Es una bendición para la automotriz más grande del Gran Bretaña, a que recorta 4 mil 500 puestos de trabajo en medio de un plan de cambio de rumbo de 2 mil 500 millones de libras, y ayuda a asegurar la planta de Castle Bromwich Jaguar, que despidió personal y pasó a tener una semana laboral de cuatro días en medio de la disminución de la demanda de los modelos sedán que se fabrican en el sitio.

Un anuncio sobre inversión eléctrica se esperaba el viernes y el primero en informarlo fue el Sunday Times.

Es una bendición para la automotriz más grande del Gran Bretaña, a que recorta 4 mil 500 puestos de trabajo en medio de un plan de cambio de rumbo de 2 mil 500 millones de libras, y ayuda a asegurar la planta de Castle Bromwich Jaguar, que despidió personal y pasó a tener una semana laboral de cuatro días en medio de la disminución de la demanda de los modelos sedán que se fabrican en el sitio.

El año pasado, la operación publicó una pérdida de 3 mil 600 millones de libras después de recibir un impacto contable de 3 mil 100 millones de libras en el valor de sus modelos e inversiones.

La compañía se vio perjudicada por la disminución de la demanda de diésel que representa 90 por ciento de sus ventas en Europa y Gran Bretaña, así como por la caída de las ventas en China y una gama de modelos que compiten directamente entre sí.

La medida es un estímulo para la asediada industria automotriz de Reino Unido, que ha tenido problemas para atraer nuevas inversiones y modelos debido a la incertidumbre sobre la futura relación del país con Europa.

Para sobrevivir en las próximas décadas, las plantas automotrices de Gran Bretaña tendrán que dar un giro hacia lo eléctrico, algo que se hizo más difícil por la falta de una planta de baterías en el Reino Unido.

Nissan ya fabrica el coche Leaf eléctrico en Sunderland, mientras que BMW ensamblará el Mini eléctrico en Oxford, aunque utilizando baterías alemanas importadas.

Sin embargo, el Jaguar I-Pace, el primer automóvil eléctrico de la marca que recibió varios premios, entre ellos el World Car of the Year, lo produce en Austria el fabricante contratado Magna Steyr, en parte debido a la falta de una cadena de suministro adecuada en el Reino Unido.

Todavía no se conoce el grado del apoyo del gobierno para el proyecto Jaguar, aunque generalmente alrededor de 10 por ciento del costo de una empresa se respalda con los fondos de los contribuyentes.

Cuando Toyota gastó 240 millones de libras en su planta de Burnaston para nuevas herramientas, recibió una inversión del gobierno de 21 millones de libras. La inversión de 100 millones de libra de Peugeot en su planta para camionetas van en Luton incluyó 9 millones de libras de ayuda gubernamental.

JLR declaró anteriormente que quiere fabricar autos eléctricos en el Reino Unido pero se quejó de la falta de cadenas de suministro.

Recientemente abrió una planta de transmisión para vehículos eléctricos en Hams Hall y fabrica algunos motores híbridos en su planta de motores de Wolverhampton.

Ver más: MILENIO

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